Además, el comité Nobel informó que el premio debería ser considerado como un "tributo al pueblo colombiano, que a pesar de las dificultades y abusos, no ha perdido las esperanzas de una justa paz, y a todos aquellos que contribuyeron al proceso de paz".
"Este premio también es un tributo a las incontables víctimas de la guerra civil", agregó.
El premio Nobel de la Paz se atribuye cada año a "la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz".
El galardón, que consiste en una medalla de oro, un diploma y un cheque de ocho millones de coronas suecas (unos 950.00 dólares), será entregado en Oslo, Noruega, el 10 de diciembre, fecha de aniversario de la muerte de su fundador, el inventor e industrial sueco Alfred Nobel (1833-1896).
El año pasado, el Nobel de la Paz fue para el Cuarteto para el Diálogo Nacional Tunecino, actores de la sociedad civil que permitieron salvar la transición democrática en Túnez. Este año, el comité Nobel había recibido no menos de 376 candidaturas para el premio, un centenar más que el récord anterior (278).
Santos y el comandante en jefe de las FARC Rodrigo Londoño, alias Timochenko, firmaron el 26 de septiembre un acuerdo histórico para poner fin a un conflicto de cinco décadas. Contra todo pronóstico, el pueblo colombiano rechazó el acuerdo en un plebiscito el domingo último.
"Existe un peligro real de que el proceso de paz se interrumpa y de que la guerra civil se reanude", lo que hace "todavía más urgente el respeto del alto el fuego por las partes, encabezadas por el presidente Santos y el jefe de la guerrilla de las FARC Rodrigo Londoño", advirtió el comité Nobel.
"Sabiendo que el acuerdo era controversial, [Santos] aseguró que los votantes colombianos pudieran dar su opinión respecto al acuerdo de paz en un referéndum", agregó. "El resultado del voto no fue lo que el presidente Santos quería: una estrecha mayoría de los 13 millones de colombianos que votaron dijeron «no» al acuerdo. Este resultado ha creado una gran incertidumbre respecto al futuro de Colombia", consideró el comité Nobel.
La Norske Nobelkomite destacó que el hecho de que una mayoría de votantes haya rechazado el acuerdo de paz "no significa que el proceso de paz esté muerto" porque "el referéndum no fue un voto a favor o en contra de la paz", sino un voto sobre un acuerdo específico.